El peligro de pensar demasiado

Tu esencia se aleja entre las montañas

tus ojos se pierden en la ventana

te observo esperando tu mirar

te absorbo tratando que entres en mí

pero tus manos sueltan las mías

y tu sonrisa se desvanece enseguida

mil preguntas vuelan en mi mente

las lágrimas caen como era de esperarse

tu indiferencia me hace sentir muerta

las nubes ennegrecidas me alimentan

los carros pasan sin saber de nosotros

bajo el túnel mantengo la respiración

oro en silencio pidiendo un deseo

mi alma sabe que se acerca el adiós

 

Las luces me despiertan de este embrujo

sonríes como si no hubiera pasado tiempo

trato de recordar si estaba soñando

pero mi mente me dice que es verdad

tu silencio contesta mis preguntas

me siento sola en este espacio de dos

tan solitaria como el desierto a mi lado

veo una pareja sonriendo al lado

la envidia me advierte que pronto terminará

así como tu sonrisa sobre la mía

y las caricias al mediodía

la tristeza llega hasta mis tobillos

te imagino lejos de estos valles

tu cariño en otros ojos color miel

 

No sé en qué parte de la noche cambiaste

cuándo dejaste de mirarme como quiero

tal vez al entregarte mi confianza en un cofre

la noche cayó sobre nuestros cuerpos

al tocarme supiste que eras mi inspiración

tu sonrisa me dejó sin fuerza ni encanto

mis labios se sellaron con una cicatriz

dormí con lágrimas corriendo por mi rostro

pero al despertar tus brazos me aferraron

y tu amor era el mismo de aquel día de mayo

con asombro comprendí mis pensamientos sombríos

entendí que no puedo verme con tus ojos

te miro y entiendo que no eres tú quien es amargo

me miro y entiendo que no eres tú quien no me ama